"POR LOS CAMINOS DEL ADIÓS"
Publicado en el Núm. 135 (ÉPOCA II) de "La Gaceta Escurialense".

Siempre constituye una buena noticia la de que un vecino presente un libro. Y cuando este vecino es falangista, mejor que mejor. Cuando, además, tiene la trayectoria humana y política de Luis López Novelle la buena noticia llega aumentada y por partida doble. Porque mi Camarada - qué orgullo produce en ocasiones llamar a la gente con nuestro concepto entrañable- ha escrito y publicado uno de esos libros que, sin duda alguna, va a dejar huella dentro de nuestro ámbito político. Luis López Novelle ha escrito una obra monumental, llamada POR LOS CAMINOS DEL ADIÓS, y yo me atrevería a decir que de lectura obligada para todas aquellas personas que, de un modo y otro y alejadas de estúpidos prejuicios, pretendan tener una visión clara en su conjunto de lo que el falangismo ha significado para España en el periodo de tiempo que va desde Abril de 1.937 -el triste mes de la desaparición de la alternativa falangista como opción política libre y soberana- hasta el año de 1.978, que marca el inicio de la Transición Española. No resulta fácil, por tanto, resumir esta obra en el poco espacio que determinan las exigencias de nuestra edición semanal, si bien lo intentaré. Estaría bueno.
De manera clara y amena -conceptos estos cuya conjunción en una obra no deja de ser de agradecer en los tiempos que corren- desgrana Luis la historia de los falangistas durante ese lapso de tiempo y siempre desde una doble perspectiva: la ofrecida por los acontecimientos internacionales, si bien puesta en relación con la óptica de la evolución política interna española. Dentro de esa visión general, Luis López Novelle ha sabido enmarcar los acontecimientos que marcaron los hitos históricos falangistas hasta 1.978. Nuestra Memoria. Y es que, más que una simple Historia de La Falange, lo que este libro nos ofrece es una historia de los falangistas. Personalidades brillantes o grises pero que, en mayor o menos medida, tuvieron influencia en aquella España ya lejana. Héroes y villanos. Idealistas e hipócritas. Buenos y malos. Todos tienen cabida en esta obra, y a todos se dedica un espacio. Porque todos, por suerte o por desgracia, vinieron a configurarnos en la Historia de España como lo que somos.
Los falangistas actuales -entendiendo por tales los que empezamos a adentrarnos en los puntos cardinales del nacionalsindicalismo justo en los años en los que este libro termina- hemos sido muy críticos con el hecho franquista. Muchas veces hemos optado por la solución más sencilla. Por la más alejada de cualquier clase de análisis ponderado. Y es que hemos venido negando el pan y la sal a los falangistas que desarrollaron su actuación política dentro del Régimen de Franco, aceptando cargos y prebendas. Por el contrario, nos hemos dedicado -sistemáticamente- a ensalzar la trayectoria pública de los falangistas que se opusieron al Caudillo. Los jóvenes falangistas -y los ya no tan jóvenes, entre los que me incluyo- han crecido a la sombra ideológica y ejemplar de los Manuel Hedilla, Narciso Perales o Ceferino Maestú... entre tantos y tantos otros que supieron, en un momento difícil en que hubieran podido tenerlo todo, decir que NO y oponerse frontalmente al Régimen. Vive Dios que, como escuela de vida y de mérito, no están nada mal estos modelos: la honestidad de estas figuras permitió al falangismo conservar su legitimidad y denunciar, de manera constante, la usurpación política a la que estaba siendo sometido. Pero el libro va un poco más allá...
El libro de Luis reivindica algo que, por sabido, muchas veces es silenciado. Reivindica el trabajo abnegado de muchos miles de falangistas que, anteponiendo la estabilidad política española a su propio interés político -a su propio Partido- hicieron falangismo cuando y donde pudieron, y dentro de los ámbitos de poder para ellos permitidos por el llamado Régimen del 18 de Julio. La tesis del libro de Luis López Novelle es, exactamente, esa: la certeza de que existieron falangistas que, tanto desde la oposición como desde dentro, hicieron lo humanamente posible para la ejecución efectiva de las ideas que el nacionalsindicalismo encarnaba y encarna. Y así, año tras año, el libro va repasando la monumental obra social de José Antonio Girón de Velasco -quince años al frente del Ministerio de Trabajo en constante combate con los poderes fácticos más retrógrados de España- o la elevación del nivel de vida de la mujer española realizada por Pilar Primo de Rivera y las demás integrantes de la Sección Femenina -Pilar, uno de los personajes más calumniados de la reciente Historia de España, conscientemente incomprendida y siempre malinterpretada- o los esfuerzos doctrinales y políticos de José Luis de Arrese para dotar a España de un armazón constitucional de inspiración falangista... la obra de tantos y tantos falangistas que dentro de sus posibilidades -casi siempre pocas y frustradas- lucharon por servir a España y a los españoles.
No sólo hubo golfos y arribistas. Falangistas que nunca lo fueron y que disfrazaron de azul mahón sus más bajas pasiones. Sinvergüenzas que ensuciaron, de forma acaso irreparable, la limpia y honesta trayectoria de nuestro movimiento. Lo que Luis reivindica en su obra es, precisamente, todo lo contrario: los falangistas que lo fueron y lo demostraron, adoptando medidas políticas tangibles en la medida de sus posibilidades. Y así, unos y otros -posibilistas y opositores- constituirían las dos caras de una misma moneda. Los dos aspectos de nuestra Memoria.
Lo bueno es que Luis López Novelle -vecino y falangista- ha escrito un libro que vale la pena leer. Porque nos enseña los pasos que han dado los que nos antecedieron y porque, además, lo hace sin aburrirnos ni un momento. Felicidades Luis y, a todos, mi recomendación absoluta de POR LOS CAMINOS DEL ADIÓS.