PARTICIPACIÓN Y COGESTIÓN

09.02.2007

Publicado en el Núm. 62 (ÉPOCA II) de "La Gaceta Escurialense".

Al día de hoy, y en el momento de escribir estas líneas, todavía no existe una convocatoria de manifestación o concentración para protestar sobre los proyectos constructores que pretende aprobar nuestra actual Corporación Municipal. Existe un creciente rumor acerca de esta próxima convocatoria. Pero nada más. Quedamos a la espera de una acción concertada, y lanzamos el guante de la misma al espacio de la resistencia antiladrillo: al escenario de las fuerzas opuestas al desequilibrio medioambiental de nuestro entorno. Manifestación y protesta. Términos consustancialmente españoles que, muchas veces, son confundidos como exclusivas armas de participación ciudadana frente a las instituciones: frente a los actos de las instituciones que, por una razón o por otra, resulten contrarios a nuestra forma de entender la acción política.

Sin embargo, las manifestaciones -las distintas formas de protesta- no son sino un escalón más de participación y, en absoluto, constituyen su forma exclusiva. El Pacto por San Lorenzo, en sus avances programáticos, ya se ha llevado algún palo por esta cuestión. Y ello porque nosotros estamos proponiendo el establecimiento de Mesas o Consejos en muchos de los ámbitos de la vida municipal en los que, además de los acostumbrados representantes municipales, se sienten otras entidades, asociaciones o colectivos diversos. La idea es muy simple, pero tremendamente efectiva. Cada cierto período de tiempo, los Concejales deben sentarse en una Mesa con estos representantes ciudadanos -seleccionados de forma abierta- y tratar los asuntos que les son propios. Estas Mesas no sólo tienen un valor informativo o consultivo sino que, en determinados casos, definen o redefinen políticas municipales sobre determinados asuntos.

Existen ejemplos llamativos. Por ejemplo, nosotros propugnamos una Mesa Municipal de Drogodependencias -cuya necesidad ya ha sido expuesta alguna vez desde esta Columna- a los efectos de articular políticas eficaces que, desde nuestro Ayuntamiento, sirvan no sólo para prevenir, sino también para combatir eficazmente esta lacra social. Pues bien, esta Mesa estaría constituída por una amplia representación de los sectores afectados por este problema, además de por los Concejales de los distintos ramos interesados en la cuestión (Seguridad, Asuntos Sociales...). Es decir, en la Mesa se sentarían representantes de asociaciones vecinales, ciudadanas, representantes de las fuerzas policiales, judiciales, educativas (colegios e institutos), juveniles, fundaciones de ayuda y prevención, empresariales... Cada cierto tiempo, la Mesa se reúne, evalúa el resultado de planes anteriores, los corrige y redefine sobre la marcha, organiza charlas y seminarios de prevención en colegios e institutos, señala los puntos conflictivos y de venta, diseña planes de rehabilitación y se ocupa de ese largo etcétera que este triste asunto lleva a sus espaldas.

La idea central para la constitución de estas Mesas -como habréis podido apreciar- reside no sólo en una mera información de los ciudadanos acerca de los asuntos públicos, sino también en su participación activa. En la directa implicación ciudadana en la gestión de los asuntos que les conciernen. En una cogestión responsable sobre ciertos asuntos que, por su proximidad o importancia, deben ser sometidos a un control periódico por parte de la base social a la que vienen referidos. Entendemos que estas formas de gestión ciudadana de los asuntos públicos vienen a completar las formas de participación existente. La razón de todo ello estriba en un deseo -manifestado cada vez con más fuerza por muchas fuerzas políticas de distinto signo- de completar o complementar las formas tradicionales de participación política y de gestión pública. En virtud de estas tendencias, los Ayuntamientos deben gobernar no sólo con la transparencia propia de un sistema como el expuesto, sino contando, en todo momento, con la voluntad de los electores. Partiendo de la base de que la democracia no se ejerce sólo cada cuatro años, sino a lo largo de toda una legislatura. Con estas prácticas políticas, se rompe el monopolio que los grandes partidos ejercen sobre la vida pública, y se aproxima el ejercicio de la política a las ditintas fuerzas sociales.
El Pacto por San Lorenzo de El Escorial solicita cogestión sobre varíados y diversos aspectos políticos de nuestro Municipio: Consejo Municipal de la Juventud, Mesa de Barrios y Urbanizaciones, Foro Municipal de la Vivienda... soluciones prácticas y realizables, de fácil ejecución, que tienden a ampliar la base democrática del funcionamiento de nuestras instituciones. Esa es una de las aportaciones falangistas a nuestro Pacto, ya que llevamos mucho tiempo propugnando estos sencillos mecanismos ciudadanos, como primer paso de una sociedad futura que tuviera la PLENA AUTOGESTIÓN como núcleo central de las formas de organización económica y política.

Justo cuando estaba desarrollando esta Columna, nos llega la noticia de la rebaja en la pena de nuestro amigo De Juana Chaos. No os dejéis invadir por una sensación de impotencia o derrota. No penséis sólo en el hecho incontestable de que nuestras instituciones judiciales no están respondiendo a un clamor social que manifesta voluntad de luchar, de no rendirse. Dar la espalda a este tipo de decisiones, apretad los dientes y seguir avanzando colina arriba. Al final, venceremos.

Pedro Peregrino - Calle la provincia 5. Burgos. 09128
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