MACABRO INICIO DE VERANO

Publicado en el Núm. 81 (ÉPOCA II) de "La Gaceta Escurialense".
La semana pasada habíamos volcado nuestra atención en la muerte en combate -llamemos a las cosas por su nombre- de los seis paracaidistas caídos en nuestra intervención militar en el Líbano. Y hoy, por triste reiteración, tenemos que hablar de los siete turistas españoles asesinados en el lejano Yemen. Suma y sigue de esta siniestra cuenta, plenamente sumergida en la lógica del terror impuesto por el terrorismo musulmán. Lo peor de todo esto es no sólo la certeza irrevocable de estas muertes, sino la triste realidad de no poder hacer nada -o muy poca cosa- para evitarlas. Se trata de una macabra lotería, de una coincidencia en el espacio y en el tiempo que desemboca en la felonía y en el crimen. Los turistas estaban allí en el mismo momento en que el terrorista decidió inmolarse. La bomba estalla de forma imprevisible, y te toca la trágica tómbola de la muerte. Otra cosa, por supuesto, es evitar la muerte de nuestros Soldados. Eso se logra, y no nos cansamos de repetirlo, por medio de la repatriación inmediata de nuestro Ejército: del cese sin dilación de nuestras operaciones militares fuera de las fronteras españolas.
La verdad es que el verano no podía haber comenzado peor. Muerte y desolación sobre España. Terrorismo islamista y, por si esto fuera poco, ruptura de la tregua separatista vasca. Ese atentado del que todo el mundo habla y que, también de forma irreversible, tiene que producirse para hacernos regresar, de una vez para siempre, del sueño de la paz con esta banda nacionalista pistolera. Y todo ello en el marco -aburridísimo- del debate sobre el estado de la nación y la constante repetición de las dos posturas irreconciliables de los partidos mayoritarios. Dos posiciones que no sólo han dejado de escucharse, sino que ya ni tan siquiera lo intentan: media España sorda frente a la otra media, tal y como hoy habría escrito el maestro Larra.
No todo va a ser dramatismo trágico en España. También hay evidentes puntos tragicómicos. Así, los Ayuntamientos nacidos de las Elecciones de Mayo comienzan a realizar sus primeros Plenos. Y, curiosamente, en cada uno de estos Plenos han comenzado a tratarse los asuntos que, de verdad, afectan a los ciudadanos. Sobre todo a algunos. Se trata, como habréis averiguado, de la subida de los sueldos de los Alcaldes recién elegidos y de los Concejales integrantes del equipo de gobierno. Yo no sé si es normal, o no, tratar de estos temas puramente económicos en el primer Pleno de los nuevos Consistorios. Lo que sí sé es que me parece, francamente, poco apropiado o idóneo. Sobre todo cuando los distintos Alcaldes pueden comenzar a trabajar, sin mayores problemas, ajustando sus emolumentos a los parámetros del equipo saliente. En estos asuntillos políticos, debería primar el viejo dicho de la mujer del César: extremar las apariencias de honestidad para no sólo parecer honesta sino, además y para colmo, serlo realmente. Parece como si los nuevos Concejales hubieran estado pendientes de llegar al gobierno de nuestros Municipios a los solos efectos de subirse el sueldo.
Se habla, al objeto de justificar estas subidas, de la necesidad que los distintos Ayuntamientos serranos tienen de contar con Concejales dotados de dedicación exclusiva, a los efectos de trabajar mejor para cada uno de nuestros Municipios. Los falangistas creemos que esto puede ser, desde luego, cierto. Concejales full time trabajando en exclusiva por el pueblo. Sin embargo, debe extremarse el control en el caso de las subidas más espectaculares. Tanto la oposición institucional como los ciudadanos de a pie deben controlar esta función municipal, ya que resultaría en extremo inmoral la percepción de un salario elevado por razón de una dedicación exclusiva que, en definitiva, no fuera sino un engaño cara al electorado. Es decir, el sueldo municipal como sobresueldo y no como único y exclusivo salario. No nos cansamos de repetirlo: control de las actuaciones de nuestros cargos públicos como único medio de revitalización democrática. Porque no basta ser honrado: los valores democráticos exigen que este dato pueda ser comprobado y constatado por los ciudadanos. Transparencia y rectitud en materia de sueldos oficiales. Y empezar la renovación por el simple ejercicio de estas sencillas posibilidades de control.
Otro dato interesante y sintomático: el intento de la extrema izquierda serrana por hacerse con el control de la lucha medioambiental en nuestros Municipios. Nuestros inefables amigos del llamado Foro Social de la Sierra de Guadarrama proponen la celebración de un Preencuentro -pero que rematadamente cursis son, por favor- entre formaciones serranas de defensa medioambiental para el próximo 14 de Julio, al objeto de unificar criterios y objetivos. El Foro Social está viendo la oportunidad de aumentar sus escasas cuotas de influencia a costa del marasmo que, en determinadas fuerzas opositoras, ha motivado el rotundo triunfo del Partido Popular. Básicamente, y con muy poca sutileza, se pretende una cierta unificación ideológica de todas estas agrupaciones ciudadanas. Ya hablaremos de todo ello.