A VUELTAS CON LOS PACTOS FALANGISTAS
Publicado en el Núm. 71 (ÉPOCA II) de "La Gaceta Escurialense".

Me han comentado que la extrema izquierda serrana anda revolucionada por la política de pactos llevada a cabo por los falangistas los últimos dieciocho meses. Por lo pronto, deberían agradecernos esa revolución derivada de nuestros acuerdos ya que, por lo que estamos viendo últimamente, es la única manera de que este gente se acerque, aunque sea un poquito, a una Revolución. Al parecer, furibundas críticas convergen sobre nuestras Listas serranas, así como sobre los distintos políticos locales que, de una forma u otra, han prestado apoyo a las mismas. Asumiendo una misión de gurús mediáticos, alertan a la ciudadanía- como si a la ciudadanía española hubiera todavía que alertarla de algo, de los peligros de las listas verdiazules. Azules emboscados tras las enredaderas ecológicas del voto verde.
Os mentiría si os dijera que esto me digusta. Cada vez que leo -o me cuentan- algo por el estilo, sale a relucir mi vena política. No pudo evitar tener una alegría enorme de que, a un mes de las Elecciones, los falangistas estemos levantando polémica. Otra cosa es, por supuesto, que esta polémica sea o no real o, lo que sería más interesante, sea o no provechosa. A estas alturas de la película manifestar dudas sobre el ecologismo de La Falange es como si, pongo por ejemplo, discutiéramos sobre el catolicismo del Obispo de Murcia (Dios me libre de atacar al ese honestísimo pastor de almas, puesto en estas líneas sólo como ejemplo de las tesis de este pobre pecador). Pero no diré nada acerca de la defensa que, desde exactamente el año 1.934, mantenemos los falangistas del ecosistema español. El que esté interesado, que busque textos y los lea. Y el que no, que siga haciendo el tonto. Sin más.
Lo que ocurre es que, en el fondo, se adivina un motivo mucho más claro y evidente que la simple duda sobre nuestro proyecto medioambiental. Y el motivo, por simple, no deja de seguir pareciéndonos increíble. Y es que los falangistas creemos en la existencia de un grupo de personas, por fortuna cada vez más restringido, que no puede tolerar que existamos. Así de simple y llano: no pueden con nuestra simple y llana existencia. Que los falangistas den notas de prensa, alcancen pactos y acuerdos electorales con otras fuerzas, anuncien y comenten sus actividades políticas y, en definitiva, realicen la actividad cotidiana de una opción política es algo que, del simple contenido de sus notas y escritos, se deduce fracamente indigerible para estas buenas gentes. Eso, ni que decir tiene, me anima a seguir.
Porque me ponen de muy buen humor estas noticias que, como veréis, tienen dos lecturas evidentes. Una lectura es elevada y políticamente noble y trascendente, y no es otra que la certeza de que tu opción política se va fortaleciendo un poco más cada año, y ello a raíz de la simple aparición -cada día más usual- en los Medios de Comunicación de noticias relativas a la misma. Muy buen trabajo de las y los falangistas durante este crítico año, traducido en este avance evidente.
La otra lectura es más garbancera, pero también me gusta mucho, aunque con satisfacción más espúrea (como diría nuestro amigo Simancas). Se trata de la primitiva satisfacción de comprobar lo malitos que se ponen por algo, todavía, en fase inicial. Alguna vez os he dicho el enorme retraso que lleva la izquierda española en estas materias. Alguien, en algún punto no determinado de la curiosa recuperación de la Memoria que están llevando a cabo, les ha debido decir que ya no existimos y que, por supuesto, ya no formalizamos pactos ni estructuramos Candidaturas. Lo que ocurre es que, como salta a la vista, sí lo hacemos. Y lo seguiremos haciendo en el futuro.
Por lo tanto, daré un mensaje como si fuera el Papa el Año Nuevo (¿os habéis fijado en la utilización por mí parte de reiterados ejemplos clericales a lo largo de este artículo? ¿me estaré ablandando? ¿les querré dar material a los del Foro Social para organizar, esta vez de verdad, una crónica chupi de esas que les gustan denunciando una oscura trama entre falangistas, Obispos y la COPE?). Decía que daré un mensaje: los falangistas de la Sierra Noroeste de Madrid seguirán trabajando, y fortaleciendo su presencia en nuestros municipios. Ante este dato, sólo caben dos opciones a tomar por nuestros adversarios: o normalización -tolerancia y debate político- o úlcera de estómago. Una de dos.
Resulta curioso que estos que se oponen a la realidad electoral de nuestras Listas se estén oponiendo, en realidad, al incremento de los resortes de democracia directa en nuestros pueblos y, por ende, al freno de los Planes Generales de Ordenación Urbana propuestos inicialmente por nuestros respectivos Ayuntamientos. Allá cada uno sobre lo que dice ser y hace después. Y es que el asunto es más simple de lo que parece: si quieres que todo el Municipio de San Lorenzo -junto con El Escorial- sea incluído dentro del espacio protegido por el PORN, vota a las fuerzas políticas que propugnan esa solución. Porque, al final y curiosamente, resulta que estos elementos de extrema izquierda están luchando por el predominio inmutable de las candidaturas de derecha: haciendo el trabajo sucio a los que quieren que las cosas sigan como están.